jueves

que cuando lloras más de lo que ríes, es casi seguro que estás perdido
perdido y muy jodido

y aquí estoy, mordiéndome el labio para no llorar
para no sentirme como en alta mar
sin compañía
y sin un mísero hombro en el que derrochar sollozos
porque ya los he agotado
tanto los sollozos como los hombros

maldita sensación de que nunca querré a nadie más, a ver si desapareces
porque si, te querré toda la vida
solo espero querer a alguien más, quererlo bien
y no chocarme contra mil muros en los que siempre estén tus manos provocando
las caídas y los gemidos

la verdad, me siento como una niña, que nunca aprendió a querer, que nunca la quisieron bien, que intenta por las buenas y por las malas que el castillo se mantenga en pie cuando ni el viento ni la propia voluntad van a dejar que ese deseo se cumpla
una niña, que no sabe lo que le espera en la vida y que tiene un miedo atroz a soltarse de su mano y volar libre, porque no quiere otra mano ahora mismo, aunque acabe más llorando que riendo

nunca pensé querer así a nadie
nunca pensé que podría doler tanto
nunca pensé repetirme tanto el 'por qué a mí no?'

1 comentario:

  1. Creo que nunca nos esperamos llegar a sentir cosas tan fuertes... sobretodo en cuanto a lo que describes (decirlo hace pupa)

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