lunes

se te llena la boca de mi lengua al besarte 
y se me llena el cuerpo de frío por si no vuelves a hacerlo otra vez.

recuerdo todos nuestros últimos besos, y los primeros después de cada uno de esos, porque siempre se nos escapaban los labios y ninguno oponía resistencia

puedo decirte que no 
pero siempre acabará siendo un si suplicante,
una búsqueda triste de unas caricias que,
si llegan, será tarde

voy a dejar que cualquiera camine por tus pasos, y que te adelante en una curva cerrada y sin frenos, vengarme por hacer que te quiera en mi cama sin querer, fingiré que son tus manos cuando otros me acaricien y que los orgasmos no duelen cuando no llevan nuestros nombres a gritos

voy a dejar de deshidratarme llorando, para inundarme de alcohol que me escueza en las heridas, que la ginebra acompañe a mi soledad y el tequila deje intacto el pintalabios que tú borraste ese día de lluvia

eres el jodido invierno que se me está colando por los huesos, y no podría negar que me asusta vivir siempre congelada, y eres el maldito sol que solo calienta a cero milímetros de mi aliento y ya no siento el calor, y eres el aire que tira mis hojas y me deja desnuda aunque esté vestida



que las uñas rojas eran tu perdición y tu sonrisa de niño, mi derrota

1 comentario:

  1. Nostalgia de besos y caricias...
    pero lo escribes muy bonito y sentido.

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